2017-06-11 Miraflores – Morcuera

Intro. Cambio de planes

Pues sí chavales, otra vez esta ruta. El caso es que inicialmente íbamos a hacer la de Valdemanco que no pudimos finalizar la semana pasada pero de camino hemos pensado que con estos calores y la poca arboleda de la zona nos íbamos a cocer. Así que tirando de memoria hemos recordado que esta ruta también la dejamos sin acabar ya que la anterior vez estaba casi todo nevado con lo que los tiempos se alargaron demasiado y además Juan estaba a punto de la hipotermia y tuvimos que atajar.

A subir toca. Destino: Puerto de la Morcuera

Pues a las 8.30 ya estábamos dando pedales e iniciando la larga subida hasta el puerto de la Morcuera. La verdad es que se nos ha hecho bastante más corta de lo que recordábamos, claro que sin nieve se avanza bastante más rápido. Eso sí, una vez arriba, el pañuelo que llevaba en la cabeza me lo he tenido que quitar porque no admitía más sudor. Este Rober que me lleva con la lengua fuera y me tengo que inventar excusas para estar parando 😉

Después de descansar un poco y comer algo (y por supuesto ajustarle las presiones a Rober de sus flamantes nuevas cubiertas) nos dirigimos al refugio un poco más abajo donde empieza la primera trialera de la mañana.

Primera bajada: El camino de la Nieve

Bajamos bastante rápido y esquivando constantemente las ramas bajas y arbustos. Nada que ver con la vez anterior que parecía una capa de merengue esta vez quedan bien al aire los pedrolos del camino. En una de las curvas me pasa Rober como un misil y tumbando la bici que le ha faltado tocar con la rodilla en el suelo! Pensaba que se caía pero las cubiertas han hecho bien su trabajo y ha seguido perfectamente la trazada. Un poco más adelante hemos adelantado a dos chicas que parecía iban lentas pero después de terminada la bajada y con bastantes pedrolos en esta segunda parte la verdad es que han llegado detrás nuestra practicamente, qué máquinas!

Segunda subida por el camino de la Morcuera y segunda trialera: Los Llanos de la Matanza

Desembocamos en el camino de subida a la Morcuera y volvemos a subir un trecho hasta desviarnos a la derecha por la segunda de las trialeras: la de los Llanos de la Matanza. Más empinada y técnica en el primer tercio y más senderito fácil el resto rodando rápido por una pradera en la que por cierto me he quedado atrancado en un barrizal de un arroyo pero afortunadamente no ha habido caída ni mojada de móvil jejejee.

Tercera subida por el camino de la Morcuera y tercera trialera: Arroyo de los Eriales

Desembocamos de nuevo en el camino de subida a la Morcuera, esta vez más abajo y de nuevo subimos otro trecho para en una de las zetas desviarnos por el Camino del Mostajó. Este trozo es por camino forestal, un poco de subida – llano al principio y bajada fácil y rápida el resto y va a dar al montículo de arena por el que pasando por la derecha hemos ido otras veces hacia la trialera de la Hoya de San Blas. No me acordaba la verdad pero cuando lo he visto lo he reconocido al instante porque este paso es inconfundible. En lugar de seguir por ahí teníamos que hacer un giro de 180º prácticamente y nos hemos desviado enseguida a la derecha por la tercera trialera: la del Arroyo de los Eriales.

Cuarta subida por el camino de la Morcuera y cuarta trialera: Cordel del puerto de la Morcuera

Otra vez en el camino de subida a la Morcuera (y van cuatro) ascendemos un trozo más largo esta vez y nos volvemos a desviar a la derecha, a través de los arbustos porque el sendero apenas se ve, hacia el Cordel del puerto de la Morcuera. Tras unos primeros metros de confusión lo alcanzamos y comenzamos con la penúltima bajada de la ruta. Por aquí es por donde atajamos la vez anterior cuando Juan estaba pelao de frío. Es un sendero fácil y rápido al principio y un tramo súper pedregoso y empinado al final que vuelve a desembocar en…. sí exacto…. el camino de subida a la Morcuera, esta vez ya bien abajo.

Vuelta a Miraflores y sorpresa final

Tras bajar un par de kilómetros por la pista nos desviamos a la derecha (para variar) hacia la sorpresa del día, al menos para mi, ya que la vez anterior me fui con Juan directo para el pueblo. Una bajada (el arroyo de las Zahurdas) que aunque corta es la más empinada de todas las de la ruta. Toca ir con cuidado porque la bici derrapa al tener tanta pendiente y sería difícil pararla si hubiera cualquier imprevisto. Una vez abajo atravesamos una densa maleza y nos encontramos con el postre: un camino de subida que así a ojo le calculo un 28% de desnivel. El terreno algo suelto para joder más. Pues nada molinillo y para arriba. La cuestecita se las trae y además cuando crees que has terminado tienes otro tramito no tan radical pero también bastante duro. Con las pulsaciones a dos mil por minuto vamos recuperando poco a poco en el siguiente tramo ya asfaltado que nos lleva hasta el puente que cruza el río Miraflores y ya enfilamos las calles de vuelta a la furgo.

Entrega de trofeos

Esta vez sí amigos. Las 12.30 y la ruta terminada enterita y sin nigún percance. Como no tenemos sitio detrás de la furgo para poner el porta decidimos sacarla un poco, ponerlo, cargar bicis, cambiarnos y parar en el primer bar de vuelta. Así que de camino a casa paramos en una terracita de un bar de Soto del Real donde hemos recogido las medallas de oro, plata, bronce y hasta el diploma de consolación. Es lo que tiene terminar con tiempo……

 

 

Nos vemos en la próxima!

3 opiniones en “2017-06-11 Miraflores – Morcuera”

  1. Jajajaja, al principio bromeaba con que no notaba mucho el cambio pero fue bajarlos la presión y tirarse por la primera trialera y quedó encantado.
    Por cierto ruta ideal para verano porque tienes sombra en gran parte del recorrido

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *